José Gregorio González Márquez
caminosaltair@hotmail.com El gobierno colombiano se empeña en enturbiar las relaciones con Venezuela. A la oligarquía colombiana jamás le ha interesado manejar su política exterior dentro de una franja diplomática que permita un verdadero intercambio de amistad y solidaridad con nuestro país. El reciente acuerdo para instalar siete bases militares sólo busca consentir que Estados Unidos ejerza su influencia militar en América Latina. La actitud de soberbia y entreguismo de Álvaro Uribe pretende pasar disfrazada en la lucha contra el terrorismo y narcotráfico. Para nadie es un secreto que en los EEUU se urden planes para originar un golpe de estado en Venezuela. Chávez se ha convertido en un líder capaz de aglutinar a su alrededor el sentimiento socialista de muchos pueblos que han sufrido a lo largo de la historia; por supuesto, esto amenaza la sumisión que siempre mantuvieron los gobiernos de América.
La acusación que hace la cancillería colombiana cuando señala la existencia de un proyecto expansionista por parte de Chávez, es temeraria; sabemos que en el fondo se busca justificar la presencia gringa en territorio neogranadino. La cantidad de mentiras que se generan desde Colombia intentan desestabilizar nuestra democracia y darle piso político a la oposición golpista para que asuma el poder por la vía de la violencia; de esta manera, se elimina la amenaza que puede representar la Revolución Bolivariana para el imperialismo norteamericano.
Ahora el canciller Jaime Bermúdez pretende denunciar ante la Organización de Estados Americanos el ?proyecto expansionista? del mandatario venezolano; asimismo, exigirle a este organismo internacional que aborde la amenaza latente que representa el chavismo para Colombia y el resto de Latinoamérica. No dudamos que tras la ?denuncia? se enmascara el verdadero fin de la presencia militar estadounidense en Colombia. Desviar la atención - por ahora - del acuerdo firmado, le permitirá a Uribe ganar terreno para su reelección en los venideros comicios electorales.
Estamos convencidos que se seguirán usando los argumentos de la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo como excusa para permitir la llegada de más militares y contratistas norteamericanos; que se crearán matrices de opinión con acusaciones falsas, como la de proveer armamento avanzado a la guerrilla, para desprestigiar a Chávez; que se intentará vincular de nuevo al gobierno venezolano con el contrabando de drogas; pero, no lograrán jamás debilitar el avance del pensamiento bolivariano y revolucionario. Los pueblos de América no necesitan de expansionismos para reaccionar ante las amenazas imperiales. Comienzan a despertar al socialismo, a la vida, al uso de la libertad plena.

Autor/a José Gregorio González Márquez 27/08/2009