Cuando un terremoto sacudió la isla rusa de Sakhjalin en junio de 1995, el Ministerio de Emergencias tomó medidas para mandar por avión al lugar del desastre un equipo de ministros voluntarios. El delegado del comandante en jefe militar de la región encontró que las aportaciones de estos fueron tan decisivas para las tareas de su brigada, que escribió más tarde que consideraba que era ?absolutamente necesario? el incluir a cienciólogos entrenados como parte de la asistencia en cualquier desastre futuro ?para proporcionar ayuda en situaciones de emergencia y también para incrementar la funcionalidad de los equipos de rescate?.

En el remoto escenario del terremoto de 1998 en China Occidental, los ministros voluntarios también entrenaron a personal de la Cruz Roja en la tecnología de ayudas para que pudieran proporcionar socorro a las víctimas del terremoto. En Corea, otro equipo atendió a niños tras una explosión industrial. Cuando las inundaciones devastaron San Louis, Missouri, en 1997, ministros voluntarios de todo el país trabajaron junto con la Cruz Roja, que alabó su ayuda, calificándola de ?inapreciable y vital para el éxito de la operación de rescate?.

Igualmente activos y en el lugar de los hechos estuvieron los ministros voluntarios durante el gran terremoto de San Francisco de 1989, en las zonas de Florida arrasadas por el huracán Andrew, y durante las inundaciones del norte de Italia.
Cuando en abril de 1995 saltó a la prensa la trágica noticia del atentado con una bomba al edificio federal en Oklahoma, unos 150 ministros voluntarios de todos los Estados Unidos se movilizaron rápidamente, viajando a la ciudad de Oklahoma para ayudar a los que necesitaran ayuda. Los ministros voluntarios de Texas, Nuevo México, Colorado, Kansas, Missouri, Nebraska, Oklahoma, Arkansas, Nevada, California y Minnesota proporcionaron cientos de horas de ayudas a los heridos o traumatizados por la explosión, logrando impresionantes resultados. Sus acciones fueron tan efectivas que se les dio acceso especial al fuertemente protegido escenario de la explosión, donde trabajaron junto con los equipos de socorro.