LOS DERECHOS HUMANOS DEBEN SER UNA REALIDAD Y NO UN SUEÑO IDEALISTA.
Estas fueron palabras de L. Ronald Hubbard, humanista y filántropo, que dedicó gran parte de su vida a divulgar y defender los Derechos Humanos proclamados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona, en los artículos 1, 2 y 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos vemos claramente que todos tenemos Derecho a ser tratados y respetados por igual independientemente de raza, color o religión y todos tenemos el mismo Derecho a la vida y a la seguridad de nuestra persona tengamos el color de piel que tengamos.
Artículo 1.
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
Artículo 2.
Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.
Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.